Buda tuvo muchos discípulos y grandes arhats. Uno de los grandes arhats era un famoso maestro de la meditación. Nació de una familia muy rica y luego se hizo discípulo del Buda. Aprendió a meditar, pero al principio tenía la mente muy enredada y cerrada. El pensaba que debía meditar forzadamente. Después de un tiempo sintió que no estaba progresando en su práctica, así que le manifestó su inquietud a uno de sus compañeros. El compañero estudiante le recomendó no meditar forzadamente y no enredarse tanto; que debía estar más relajado. Así que meditó en una forma muy holgada y tampoco consiguió los resultados que quería. Estaba muy interesado en la meditación y como no progresó se sintió muy alterado y muy incómodo.

Finalmente fue donde el Buda y le explicó su problema. El Buda le preguntó: "¿ Antes de que fueras un monje, cuando hacías tu práctica laica, ¿ cuál era tu mayor destreza?" El discípulo contestó: "Soy experto en mandolina.". Entonces el Buda dijo : "Cuando el sonido de la mandolina surge de una cuerda tensa, ¿se puede hacer una bella canción?". El discípulo contestó: "No, si la cuerda está demasiado tensa no produce un buen sonido.". El Buda preguntó: Y si las cuerdas están demasiado flojas, ¿ producirá un buen sonido?". El discípulo respondió: "No, si están demasiado flojas, no tendrá un buen sonido.". El Buda preguntó: ¿Cuál es la mejor forma de hacer música hermosa con la mandolina?". El joven monje contestó : "Hay que mantener la tensión apropiada sobre las cuerdas para que produzcan bella música". Entonces El Buda le dijo: " En la meditación es igual, hay que mantener el equilibrio apropiado, ni muy tenso, ni muy suelto".