
Las palabras tienen la naturaleza del agua: rodean las rocas, se adaptan al lecho del río, a veces se transforman en un lago hasta que la depresión se llena y pueden así proseguir su camino.
Porque la palabra, cuando ha sido escrita con sentimiento y alma, no olvida que su destino es el océano de un texto y que más tarde o más temprano llegará hasta él.
Todo el mundo tiene una buena historia que contar, y forma parte de la naturaleza humana el compartir un poco de la experiencia personal con los demás.
A medida que la pluma va trazando palabras en el papel, tus angustias desaparecen y tus alegrías permanecen. Hace falta tener valentía para mirar en lo profundo de uno mismo y traer lo que se ha visto hasta el mundo exterior, y hay que tener aún más valentía para asumir que, un día, lo que escribiste podrá (y deberá) ser leído por alguien.
Escribir es un acto de valentía. Pero merece la pena arriesgar.
Paulo Coelho.

Precioso texto, si aunque para muchos arriesgamos con mucho pudor, pero la verdad es que uno pone su vida en cada palabra, en cada letra y claro que nos sentimos mejor.
Un beso Zarza tú debes ser leida y los escritos que seleccionas son fantásticos
ANA
Mi blog se llama Nos queda la palabra, así que tu texto de hoy me ha encantado porque las palabras ejercen una total fascinación para mí.
Un abrazo y que tengas buen día.
Me alegro de tu regreso, además con un GRANDISIMO como Coelho... La verdad es que en mchas ocasiones me siento muy atrevida por unir palabras con casi ningún significado y mostrarlas a quien las quiera leer, supongo que es una necesidad más que una valentia..o quizas ¿inconsciencia?...
Bienvenida a CASA!
Genial escritor, por cierto, creo que ya mismo sale una biografía de él.
Besos.
Besazo para todas !
Soy una incondicional de Paulo Coelho, tal vez por eso llegue aqui, he leído lo que has escrito, te leeré.
Besitos.
Uff.... me quedo pensando... ahora veo mis escritos con otra perspectiva, y la de Coehlo tiene mucha tela.
Un beso!